Serie: Recuperación de Suelos con Microorganismos y Fertilización Mineral – Harinas de Roca (4)

Aunque las harinas de roca fueron la base de los primeros fertilizantes empleados como fuente sustentable de nutrientes, y como herramienta para preservar la fertilidad y estructura del suelo, en la actualidad, como resultado de los procesos químicos a los que son sometidos estos minerales naturales y de su uso irracional e indiscriminado, siguiendo los estándares de la agricultura convencional, nuestros suelos han sido degradados paulatinamente, reduciendo la calidad de las cosechas, así como la cantidad de producción por hectárea, desatando una cadena de efectos negativos a nivel social, económico y ecológico.

Estas harinas, una vez procesadas biológicamente, pueden proveer alrededor de 70 diferentes minerales como silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, manganeso, cobre, cobalto, zinc, fósforo, azufre y otros, esenciales para la fertilidad y estabilidad del suelo.

Dependiendo de su origen o fuente, sea arcilla, lava, granito, u otro, se puede determinar su composición, y aunque no existen riesgos al emplear este método de fertilización, si es necesario identificar, por laboratorio, los requerimientos del suelo con el fin de escoger las rocas adecuadas y así maximizar sus beneficios.

La sinergia entre esta fuente natural de minerales, la materia orgánica y los microorganismos solubilizadores,  permite convertir estas rocas en alimento para las plantas, creando en el suelo una “reserva natural”  de nutrientes que sólo se activa cuando el ciclo de vida lo requiere, tal como la naturaleza lo ha hecho durante siglos.

Como beneficios principales para el suelo están:

  • Regulación del pH.
  • Mejoramiento de la capacidad de retener agua.
  • Mejoramiento de la capacidad de absorción de nutrientes, gracias al Incremento en la cantidad y el balance de iones disponibles.
  • Estabilización estructural.

Sumada a su comprobada efectividad como fertilizante ecológico por el aporte de nutrientes básicos, las harinas de roca contienen también una gran cantidad de elementos trazas, y las denominadas “tierras raras” que cumplen un papel muy importante en el desarrollo de los sistemas de defensa de las plantas, por ejemplo en la producción de fitoalexinas, así como en la calidad nutracéutica de los alimentos que consumimos.

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Serie: Recuperación de Suelos con Microorganismos y Fertilización Mineral – Roca Fosfórica (2)

En el primer artículo de nuestra serie “Recuperación de Suelos con Microorganismos y Fertilización Mineral”, hablaremos sobre Rocas Fosfóricas

Roca Fosfórica (Fosforita/Fosfato monocálcico): El fósforo es uno de los tres elementos primarios, esenciales para los seres vivos, vegetales y animales.

Por ser un componente estructural de los nucleótidos, las lecitinas y las enzimas, es indispensable renovar su contenido en el suelo, ya que en condiciones de deficiencia, se reduce y limita, entre otros, el ritmo de crecimiento, la expansión foliar, la fotosíntesis y la respiración. Su aplicación al suelo promueve la actividad biológica, lo cual se traduce en acumulación de carbón, mejorando sus propiedades físicas, químicas y de fertilidad. En suelos ácidos aumenta el pH, lo que permite una mayor productividad vegetal.

Para las plantas, las rocas fosfóricas son fuente de elementos que cumplen funciones dentro de su metabolismo, dando soporte a los procesos de crecimiento y desarrollo.

Químicamente, la FOSFORITA es un producto alcalino que aporta iones Ca++ que actúan directamente, evitando que los iones de aluminio intercambiable formen compuestos insolubles con el fósforo, permitiendo así que éste quede disponible para las plantas.

El uso adecuado y racional de este mineral natural como fuente de fósforo, en forma de fosfato mono cálcico, contribuye al reabastecimiento orgánico, de una manera ecológicamente amigable y sustentable, a un costo más bajo por unidad de fósforo y con mejores resultados en el largo plazo; una aplicación de fosforita, de acuerdo con los requerimientos que muestre el análisis de suelo, podrá liberar fósforo a las raíces por períodos prolongados de tiempo en forma continua.